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Minería submarina: los metales de la transición y el fondo del mar

Pablo Seldner· 23 sep 2026· 7 min de lectura· Desarrollo Sostenible
Minería submarina: los metales de la transición y el fondo del mar

Dejar los combustibles fósiles significa cambiar petróleo por metales. Un auto eléctrico típico requiere seis veces los insumos minerales de uno convencional [1]. Cobalto, níquel, cobre y manganeso van en las baterías y los cables que electrifican el mundo, y una parte de ellos descansa en un lugar donde nunca se ha minado a escala comercial: el fondo del océano Pacífico, entre Hawái y México. Hay empresas listas para ir por ellos y países —el nuestro incluido— que piden esperar. En este artículo revisaremos qué es la minería submarina, quién decide sobre el fondo del mar, qué dice la ciencia sobre sus impactos y qué alternativas hay para no elegir entre el clima y el océano.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza la define así: "la minería en aguas profundas es el proceso de extraer depósitos minerales del lecho marino profundo, es decir, del océano por debajo de los 200 metros" (traducido de la fuente original [2]). El premio mayor son los nódulos polimetálicos: agregados minerales del tamaño de una papa, ricos en cobalto y níquel. Se estiman más de 21 mil millones de toneladas en la Zona Clarion-Clipperton (CCZ), una planicie abisal del Pacífico norte [3], y crecen apenas unos milímetros por cada millón de años [4]. Como la CCZ está fuera de toda jurisdicción nacional, la regula la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), creada por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, con 172 miembros, que administra cerca del 54% de la superficie de los océanos bajo un principio: ese fondo y sus recursos son "patrimonio común de la humanidad". Hasta ahora solo ha otorgado contratos de exploración —17 de los 19 que existen para nódulos están en la CCZ— [5], y en julio de 2026 volvió a cerrar su sesión sin aprobar el reglamento de explotación, el llamado "código minero" [6]. En paralelo, Estados Unidos —que no es parte de la Convención— tramita bajo su propia ley una solicitud de extracción comercial en la CCZ [7].

El problema es que casi no sabemos qué vive ahí. El primer inventario de la fauna del fondo de la CCZ registró 5,578 especies, de las cuales solo 436 tienen nombre científico: entre 88% y 92% son nuevas para la ciencia [8]. Muchas dependen de los nódulos: en una llanura de lodo son la única superficie dura donde pueden fijarse esponjas y corales [4]. Dos experimentos dan pistas: en 1989, investigadores alemanes pasaron 78 veces un arado sobre 1,100 hectáreas de la cuenca de Perú, a unos 4,150 metros de profundidad, para simular una mina (el experimento DISCOL). Veintiséis años después, las huellas seguían a la vista y los animales filtradores que viven adheridos a los nódulos no habían regresado; los autores advierten que la minería podría llegar a causar "una pérdida irreversible de algunas funciones del ecosistema" [9]. El segundo es una prueba industrial real hecha en la CCZ en 1979: cuando un equipo encabezado por oceanógrafos británicos volvió en 2023, 44 años después, encontró los surcos casi idénticos. Algunos animales móviles y del sedimento empezaban a recolonizar, pero la megafauna fija casi no se había recuperado dentro de las huellas [3].

También hay ciencia en disputa. En 2024, un estudio en Nature Geoscience reportó que en cámaras colocadas sobre el fondo de la CCZ el oxígeno aumentaba en vez de disminuir, y propuso que los nódulos actúan como pequeñas baterías que separan el agua: el "oxígeno oscuro", producido sin luz [10]. El hallazgo —financiado, paradójicamente, por la minera The Metals Company— dio la vuelta al mundo, pero no se ha replicado. En 2025, un artículo de opinión revisado por pares, firmado en su mayoría por empleados de esa misma empresa y de otra minera, sostuvo que los voltajes medidos no alcanzan para romper la molécula de agua y que el oxígeno extra fue un artefacto de las cámaras [11]; en abril de 2026 la revista añadió al estudio original una nota editorial: hay aspectos bajo revisión [10]. Mientras se aclara, no hace falta ese argumento: la evidencia sobre biodiversidad y recuperación lenta basta. Y como la minería en tierra tiene sus propios costos, la pregunta de fondo no es "mar o tierra", sino cuánto metal nuevo necesitamos.

Ahí hay buenas noticias. Las baterías de litio-ferrofosfato (LFP), que no llevan ni cobalto ni níquel, ya representan más de 55% de las baterías de vehículos eléctricos instaladas en el mundo en 2025 [12]. La Agencia Internacional de Energía calcula que, si los países cumplen sus compromisos climáticos, el reciclaje puede reducir la necesidad de abrir minas nuevas en 40% para cobre y cobalto y en 25% para litio y níquel hacia 2050 [13]: es la economía circular aplicada a las baterías. La política también se mueve: según la Deep Sea Conservation Coalition, 46 Estados apoyan una moratoria, una pausa precautoria o una prohibición [14], y México es uno de ellos desde noviembre de 2023, cuando el gobierno anunció que no patrocinará ni apoyará licencias de explotación mientras no haya información científica suficiente y un marco jurídico sólido [15]. ¿Qué te toca a ti? Alargar la vida de tu celular y tu computadora, llevar tus aparatos viejos a reciclar y, si vas a comprar un auto eléctrico, preguntar por la química de su batería. El fondo del mar tardó millones de años en formarse; podemos darnos unos cuantos más para decidir bien.

Referencias

  1. International Energy Agency (IEA). (2021). The Role of Critical Minerals in Clean Energy Transitions. IEA. https://www.iea.org/reports/the-role-of-critical-minerals-in-clean-energy-transitions
  2. International Union for Conservation of Nature (IUCN). (2022). Deep-sea mining (Issues Brief). IUCN. https://iucn.org/resources/issues-brief/deep-sea-mining
  3. Jones, D. O. B., Arias, M. B., Van Audenhaege, L., Blackbird, S., Boolukos, C., Bribiesca-Contreras, G., Copley, J. T., Dale, A., Evans, S., Fleming, B. F. M., Gates, A. R., Grant, H., Hartl, M. G. J., Huvenne, V. A. I., Jeffreys, R. M., Josso, P., King, L. D., Simon-Lledó, E., Le Bas, T., … Glover, A. G. (2025). Long-term impact and biological recovery in a deep-sea mining track. Nature, 642(8066), 112-118. https://doi.org/10.1038/s41586-025-08921-3
  4. Vanreusel, A., Hilario, A., Ribeiro, P. A., Menot, L., & Martínez Arbizu, P. (2016). Threatened by mining, polymetallic nodules are required to preserve abyssal epifauna. Scientific Reports, 6, 26808. https://doi.org/10.1038/srep26808
  5. International Seabed Authority (ISA). (2026). About ISA y Exploration contracts [páginas web institucionales, consultadas en septiembre de 2026]. https://www.isa.org.jm/about-isa/ y https://www.isa.org.jm/exploration-contracts/
  6. International Seabed Authority (ISA). (2026, 19 de septiembre). From the 31st to the 32nd Session: advancing the Mining Code and strengthening the Common Heritage of Humankind (comunicado). https://isa.org.jm/news/from-the-31st-to-the-32nd-session-advancing-the-mining-code-and-strengthening-the-common-heritage-of-humankind/
  7. National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA). (2026, 19 de agosto). Deep Seabed Mining: Notice of receipt of consolidated application for deep seabed mining exploration license and commercial recovery permit and announcement of public comment period and virtual public hearing. Federal Register, 91, 53608. https://www.federalregister.gov/documents/2026/08/19/2026-16869/deep-seabed-mining-notice-of-receipt-of-consolidated-application-for-deep-seabed-mining-exploration
  8. Rabone, M., Wiethase, J. H., Simon-Lledó, E., Emery, A. M., Jones, D. O. B., Dahlgren, T. G., Bribiesca-Contreras, G., Wiklund, H., Horton, T., & Glover, A. G. (2023). How many metazoan species live in the world's largest mineral exploration region? Current Biology, 33(12), 2383-2396.e5. https://doi.org/10.1016/j.cub.2023.04.052
  9. Simon-Lledó, E., Bett, B. J., Huvenne, V. A. I., Köser, K., Schoening, T., Greinert, J., & Jones, D. O. B. (2019). Biological effects 26 years after simulated deep-sea mining. Scientific Reports, 9, 8040. https://doi.org/10.1038/s41598-019-44492-w
  10. Sweetman, A. K., Smith, A. J., de Jonge, D. S. W., Hahn, T., Schroedl, P., Silverstein, M., Andrade, C., Edwards, R. L., Lough, A. J. M., Woulds, C., Homoky, W. B., Koschinsky, A., Fuchs, S., Kuhn, T., Geiger, F., & Marlow, J. J. (2024). Evidence of dark oxygen production at the abyssal seafloor. Nature Geoscience, 17(8), 737-739. https://doi.org/10.1038/s41561-024-01480-8
  11. Downes, P., Cuesta, A., Denny, A., Tengberg, A., Hall, P. O. J., Trellevik, L.-K., Svellingen, W., Jaspars, M., Webber, A. P., Sales de Freitas, F., Bento, J. P., Marsh, L., & Clarke, M. (2025). Extraordinary claims require extraordinary evidence: Evaluating nodule-associated dark oxygen production. Frontiers in Marine Science, 12, 1721853. https://doi.org/10.3389/fmars.2025.1721853
  12. International Energy Agency (IEA). (2026). Global EV Outlook 2026 (capítulo "Electric vehicle batteries"). IEA. https://www.iea.org/reports/global-ev-outlook-2026
  13. International Energy Agency (IEA). (2024). Recycling of Critical Minerals: Strategies to scale up recycling and urban mining. IEA. https://www.iea.org/reports/recycling-of-critical-minerals
  14. Deep Sea Conservation Coalition (DSCC). (2026). Momentum for a moratorium: Governments and parliamentarians [página web, consultada en septiembre de 2026]. https://deep-sea-conservation.org/solutions/no-deep-sea-mining/momentum-for-a-moratorium/governments-and-parliamentarians/
  15. Secretaría de Relaciones Exteriores & Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. (2023, 21 de noviembre). México apoya la moratoria de la minería submarina en áreas fuera de la jurisdicción nacional (comunicado conjunto). Gobierno de México. https://www.gob.mx/sre/prensa/mexico-apoya-la-moratoria-de-la-mineria-submarina-en-areas-fuera-de-la-jurisdiccion-nacional
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