Botellas de PET en México: qué pasa después del bote

En México desconfiamos de la llave. Tres de cada cuatro hogares —76.3% en 2017, la última medición del INEGI sobre el tema— compran agua de garrafón o de botella para beber, y siete de cada diez lo hacen por motivos de salud; en promedio gastan más en agua embotellada (52 pesos a la semana) que en el agua de la red pública (41 pesos) [1]. Un informe de la Universidad de las Naciones Unidas lo confirma: somos el mayor mercado de agua embotellada de América Latina, en un mundo que ya vende 350 mil millones de litros al año y desecha unos 600 mil millones de botellas de plástico, equivalentes a 25 millones de toneladas de residuos [2]. En este artículo revisaremos qué es el PET, cuánto se recupera de verdad en México, qué significa reciclar "botella a botella", qué sabemos de los microplásticos y qué puedes hacer antes de llegar al bote.
El PET (tereftalato de polietileno) es el plástico transparente y ligero de las botellas de bebidas: un poliéster, primo hermano de la tela de tu ropa deportiva, y de los plásticos más fáciles de reciclar porque la botella es de un solo material. Pero el primer análisis global sobre el destino de todos los plásticos trae una advertencia: "El reciclaje retrasa, más que evita, la disposición final. Reduce la generación futura de residuos plásticos solo si desplaza la producción de plástico primario" (traducido de la fuente original [3]). Ese mismo estudio calculó que, de todo el plástico que la humanidad había desechado hasta 2015, apenas 9% se recicló, 12% se incineró y 79% se acumuló en rellenos sanitarios o en el ambiente [3]. Por eso importa tanto la diferencia entre el reciclaje "botella a botella" (el PET vuelve a ser botella) y el downcycling o infraciclaje (se convierte en fibra para ropa o alfombra, que ya casi nunca se recicla).
Con ese lente, los números mexicanos son buenos e incompletos. Según ECOCE, la asociación civil que creó y financia la industria de alimentos y bebidas para gestionar sus envases, en 2024 se acopiaron 578 mil toneladas de PET, equivalentes a 64% del consumo nacional aparente de envases, estimado en 860 mil toneladas: la tasa más alta del continente, por encima de Estados Unidos, Canadá y Brasil [4][5]. Ojo con el verbo: esa cifra es de acopio (lo que se junta), no de botellas que vuelven a ser botellas. La propia ECOCE reporta que 67% del PET recuperado regresa como envase —grado alimenticio o no—, mientras que cerca de 28% termina en textiles, fibra para alfombra y otras aplicaciones [4]. Del lado bueno está PetStar, en Toluca, que según sus dueños es la planta de reciclaje de PET grado alimenticio más grande del mundo: con la ampliación inaugurada en noviembre de 2025 podrá procesar más de 123 mil toneladas de PET al año —unas 5,500 millones de botellas— para producir 86 mil toneladas de resina reciclada que regresa a los envases del sistema Coca-Cola [6]. Es economía circular de verdad, sostenida por miles de pepenadores que casi nunca salen en la foto.
Los matices son tres. Primero, las cifras son autorreportadas: vienen de la misma industria que pone las botellas en el mercado, así que vale leerlas con el mismo cuidado que cualquier promesa verde. Segundo, si 64% se acopia, 36% no: haciendo la cuenta con los datos de ECOCE, son alrededor de 300 mil toneladas de PET al año que no se recuperan y en su mayoría terminan en rellenos, tiraderos y ríos (el cálculo es nuestro). Tercero, los microplásticos. Un estudio que analizó 259 botellas de once marcas compradas en nueve países encontró partículas en 93% de ellas, con un promedio de 325 por litro, la mayoría identificadas solo por tinción [7]; en 2024, con microscopía láser capaz de ver partículas de menos de una micra, otro equipo contó unas 240 mil por litro, 90% de ellas nanoplásticos [8]. ¿Hacen daño? La Organización Mundial de la Salud concluyó en 2019 que, con la evidencia disponible —que es limitada—, los microplásticos en el agua de beber no parecen representar un riesgo a los niveles actuales, y pidió más investigación [9]. La respuesta honesta es "todavía no sabemos".
Lo que sí sabemos es qué opción gana. Una revisión de análisis de ciclo de vida del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente encontró que el agua en botella desechable fue la peor alternativa en todas las categorías de impacto frente al agua de la llave purificada o hervida en casa (el estudio comparado se hizo en India); que una botella de vidrio debe reutilizarse al menos tres veces para empatar al PET o a la lata, y que subir el reciclaje de PET de 24% a 60% puede reducir a la mitad su impacto climático [10]. Traducido a tu cocina: si el agua de tu colonia lo permite, un filtro certificado es la opción de menor huella; si no, el garrafón de 20 litros —que se lava y se rellena una y otra vez— es uno de los envases retornables más extendidos del país. Lleva un termo, elige envases retornables cuando existan y, cuando no haya de otra, entrega la botella vacía, aplastada y separada: el PET limpio es el que sí se convierte en otra botella. Para ver cuánto pesa esto en tu huella total, pasa por nuestra calculadora. México ya sabe juntar botellas; el siguiente paso es necesitar menos.
Referencias
- Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2018, 5 de junio). Cerca de la mitad de los hogares realizan algún tipo de separación o clasificación de la basura: Módulo de Hogares y Medio Ambiente (Comunicado de prensa núm. 262/18). INEGI. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2018/GrfiaMdoAmte/MOHOMA2018_06.pdf
- Bouhlel, Z., Köpke, J., Mina, M., & Smakhtin, V. (2023). Global Bottled Water Industry: A Review of Impacts and Trends. United Nations University Institute for Water, Environment and Health (UNU-INWEH). https://unu.edu/inweh/article/global-bottled-water-industry-review-impacts-and-trends
- Geyer, R., Jambeck, J. R., & Law, K. L. (2017). Production, use, and fate of all plastics ever made. Science Advances, 3(7), e1700782. https://doi.org/10.1126/sciadv.1700782
- ECOCE, A.C. (2025, 8 de abril). México: puntero en recuperación de PET en el continente americano (boletín de prensa, reproducido por Expok News). https://www.expoknews.com/mexico-puntero-en-recuperacion-de-pet-en-continente-americano/
- Castro, Á. A. (2025, 16 de julio). Reciclaje de PET en México: cifras 2024 y logros clave. Plastics Technology México. https://www.pt-mexico.com/articulos/el-reciclaje-de-pet-en-mexico-es-caso-de-exito
- Arca Continental & Coca-Cola México. (2025, 26 de noviembre). Fortalece Arca Continental y Coca-Cola México liderazgo en reciclaje (comunicado de prensa). https://www.coca-cola.com/mx/es/media-center/fortalece-arca-continental
- Mason, S. A., Welch, V. G., & Neratko, J. (2018). Synthetic polymer contamination in bottled water. Frontiers in Chemistry, 6, 407. https://doi.org/10.3389/fchem.2018.00407
- Qian, N., Gao, X., Lang, X., Deng, H., Bratu, T. M., Chen, Q., Stapleton, P., Yan, B., & Min, W. (2024). Rapid single-particle chemical imaging of nanoplastics by SRS microscopy. Proceedings of the National Academy of Sciences, 121(3), e2300582121. https://doi.org/10.1073/pnas.2300582121
- World Health Organization (WHO). (2019). Microplastics in drinking-water. WHO. https://www.who.int/publications/i/item/9789241516198
- United Nations Environment Programme (UNEP). (2020). Single-use plastic bottles and their alternatives: Recommendations from Life Cycle Assessments. UNEP / Life Cycle Initiative. https://www.lifecycleinitiative.org/library/single-use-plastic-bottles-and-their-alternatives-recommendations-from-life-cycle-assessments/